¿No has pensado mucho en los minerales? Deberías, porque los minerales son responsables, entre otras cosas, de tener huesos fuertes, dientes sanos, de mantener un equilibrio de líquidos en el cuerpo y de controlar el sistema nervioso. Los minerales hacen cosas asombrosas. Pero hay un inconveniente, ya que tu cuerpo no puede simplemente reponer los minerales cuando hay escasez, sino que depende de que tú lo abastezcas diariamente con todos los minerales necesarios. Pero no te preocupes: ocuparse de los minerales no es complicado. Te explicamos cómo funciona y en qué debes fijarte.
¿Qué son los minerales?
Los minerales son nutrientes esenciales que nuestro cuerpo no puede producir por sí mismo. Por lo tanto, debes prestar atención a consumir suficientes minerales a través de la alimentación diariamente. De lo contrario, pueden aparecer síntomas de deficiencia.
Que el calcio es bueno para los huesos lo sabe cualquier niño. Sin embargo, los efectos de los minerales van mucho más allá y se refieren a los más diversos procesos en tu cuerpo.
No obstante, no cada sustancia actúa de forma aislada, sino que los minerales también pueden influenciarse mutuamente. Tu cuerpo no siempre tiene fácil la absorción de estas sustancias, ya que los minerales están compuestos de diferentes compuestos químicos. La absorción de cloruro y sodio, por ejemplo, se asegura en forma de sal de mesa.
Diferencia entre minerales y oligoelementos
Los minerales se dividen en elementos de cantidad y oligoelementos. La clasificación se basa en la presencia de los diferentes elementos en nuestro cuerpo.
Los elementos de cantidad tratados aquí están presentes en una cantidad de más de 50 miligramos por kilogramo de peso corporal. Los minerales que se encuentran en menor concentración se consideran oligoelementos.