“No, gracias, estoy a dieta.” – ¿Te has escuchado decir esta frase cuando el delicioso pastel de mamá estaba en la mesa o cuando tu amiga quería invitarte a un helado? Las dietas y perder peso requieren disciplina y es molesto tener que decir siempre que no. Gracias al Cheat Day, eso se ha acabado. Cuando llegue la próxima comida deliciosa, simplemente date un Cheat Day. Lo que realmente es el Cheat Day (también conocido como día de pecado o día de atracón) y por qué puedes permitirte este pequeño pecado, te lo contamos ahora.
Día de trampa – Origen y concepto
Para algunos que quieren bajar de peso de manera específica, los cheat days son parte fundamental del plan de fitness o dieta. Un cheat day (en español, día de trampa, día de indulgencia o día de pecado) es un pase libre para hacer trampa una vez a la semana, al menos en lo que respecta a la alimentación. El Cheat Day echa por tierra todos tus planes de dieta por un día. En el día de trampa se puede comer lo que se desee. Pizza, papas fritas, cantidades excesivas de dulces y cola sin cero, así es como se imagina un exitoso día de indulgencia.
No tiene mucho que ver con una alimentación saludable, pero supuestamente un cheat day regular incluso ayuda a bajar de peso, porque mantiene el metabolismo activo. Y así funciona: Si haces dieta, eliminas el azúcar, la pizza y compañía de tu plan de comidas. Si te abstienes de carbohidratos durante un tiempo prolongado, tu metabolismo frena y funciona a medio gas. Para reactivar la quema de grasa, el cheat day es una solución inteligente. Luego, continúas con la dieta de manera disciplinada. Olvidar todas las prohibiciones alimenticias por un día puede brindarte pequeños momentos de felicidad y también es beneficioso para bajar de peso.